Los Catapila, esos ingratos. Venance Konan

Publicado en 1000 y un libros el 24.07.2019. Autor: Fulgencio Navalón.

La literatura africana siempre ha sido una gran desconocida porque no nos llega con facilidad a nuestras manos, es por eso, para acercarnos esta literatura y darnos otras visiones del mundo liberándonos de estereotipos, que la editorial independiente 2709 books se ha puesto en marcha y nos abre un gran horizonte.

Sin duda, Venance Konan es un gran referente de las letras africanas, en nuestro blog ya lo conocemos, pues tuvimos el placer de leer su relato El millonario, que nos dejó un buen sabor de boca, y también la primera parte de esta trilogía, Robert y los Catapila, que sin duda es una crítica mordaz a la situación político-social de Costa de Marfil, con muchos toques de humor, pero también con mucha ironía y denuncia social.

Esta segunda parte de la trilogía, Los Catapila, esos ingratos, está narrada en tercera persona y es una narración continua.

Konan mantiene su estilo narrativo sencillo y ameno y nos adentra tanto en la novela que se lee en un suspiro. Al finalizarlo, el autor adjunta un glosario de palabras locales, que nos ayuda a entender el relato.

En Los Catapila, esos ingratos, Robert, que tiene ya más de 50 años, se convierte en el presidente de los jóvenes del pueblo y se mete en política. Este acontecimiento y todos los vuelcos que da Robert para conseguir ser diputado rivalizando con Gédéon, el representante de la oposición, es una constante humorística y a la vez una cruda crítica a la política local.

Nos acerca Konan de nuevo a las costumbres locales, a veces tan diferentes a las nuestras que nos pueden resultar muy chocantes, como la organización de los entierros, o el trato entre marido y mujer.

Los fieles y trabajadores Catapila, que llegaron sin nada procedentes de una tierra muy muy seca, se convierten en «ingratos» cuando no hacen lo que Robert quiere; pero estos poco a poco y como hormiguitas se van asentando en toda la región con su tesón y laboriosidad.

Una vez más la novela se convierte en una fábula, porque de cada situación el lector saca una reflexión y una moraleja; en este caso, además nos hace reflexionar sobre lo fácil que es manipular a la sociedad.

Valoración: 8/10 notable

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