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Los Catapila, esos ingratos

Traducido del francés (Costa de Marfil) por Alejandra Guarinos Viñals

Al cabo de algunas semanas, ya no hubo más Catapila en los coches que cruzaban la región. Entonces comenzamos a perseguir a aquellos cuyo nombre, religión o vestimenta se pareciera a la de los Catapila. Y acabaron también por irse de la región. Ahora sí éramos los dueños de nuestra tierra.

Robert es el nuevo presidente de los jóvenes del pueblo y, como tal, encargado de organizar estrambóticos torneos de fútbol, entierros de personalidades del lugar y elecciones más o menos fraudulentas. Sueña con el futuro de altos vuelos que promete cada nuevo candidato y para conseguirlo cambiará de bando tanto como haga falta. Y también perseguirá a los Catapila, esos ingratos extranjeros que han hecho florecer la economía y quieren, ¡maldición!, los mismos derechos que la gente del lugar.

La segunda parte de la trilogía político-social marfileña de Venance Konan puede leerse como relato independiente o como continuación de Robert y los Catapila. El autor ofrece, con su humor habitual, las claves para entender la crisis que dividió Costa de Marfil en la primera década del 2000.

Venance Konan

Venance Konan. Foto y © de Abdoulaye Coulibaly.

Venance Konan nació en 1958 en Costa de Marfil. Se doctoró en Derecho por la Universidad de Niza y regresó a su país para entregarse al periodismo, su pasión desde que iba al colegio. En 1993 obtuvo el premio al mejor periodista de investigación de Costa de Marfil por una serie de reportajes sobre la guerra en Liberia y la droga en su país. Entre los años 2002 y 2006 fue el responsable de grandes reportajes en Fraternité Matin y, más tarde, corresponsal en Afrique Magazine. Desde abril de 2011, es director general del grupo Fraternité Matin. [seguir leyendo >>]

Alejandra Guarinos Viñals

Alejandra Guarinos Viñals. Foto y (c) de Vicente Bodas González.

Alejandra Guarinos Viñals estudió en el Liceo Francés de Alicante, donde se gestó su pasión por las lenguas y la literatura. Aprovechando su habilidad con los idiomas, durante años trabajó en ámbitos internacionales y se dedicó a viajar y conocer mundo, otra de sus pasiones, hasta que, con 33 años, decidió abandonar su trabajo estable para cursar la licenciatura en Traducción e Interpretación. Erasmus tardía, siente que su decisión de alejarse de los senderos más convencionales tiene premio y poder dedicar hoy parte de su tiempo a la traducción literaria es uno de ellos. [seguir leyendo >>]