Venance Konan

Catapila, jefe del pueblo

Traducido del francés (Costa de Marfil) por Alejandra Guarinos Viñals

Fragmento

Días después del bautizo de Aurélie, durante una reunión del consejo del pueblo, se planteó el tema de la sucesión de nuestro antiguo jefe. Hacía un año que había fallecido y era necesario pensar en reemplazarlo. Según la tradición, hay que esperar al final del duelo, de un año, antes de proceder a su sustitución. Mientras tanto el consejo de notables asume las funciones del jefe difunto. En el pueblo, Robert, que ni siquiera era notable, se había nombrado jefe interino. Le pedimos que presentara su candidatura para votarlo, porque aquí el puesto de jefe del pueblo no es hereditario, sino electo, al contrario de lo que sucede con el jefe de la tierra, que siempre es elegido entre los descendientes de los fundadores del pueblo. El jefe de la tierra es el que sabe a quién pertenece este o aquel terreno, o tal o cual parcela de bosque. Se encarga de solucionar los litigios relacionados con las tierras. El jefe del pueblo, por su parte, ejerce de auxiliar de la Administración y es responsable entre otras cosas de la limpieza del pueblo, de evitar que los animales deambulen por él y de gestionar conflictos que por su naturaleza no requieren que se moleste a un juez, la mayoría relacionados con maridos a los que se les va la mano cuando atizan a su mujer. También se encarga de los temas de brujería, de los muchos que tenemos relacionados con faldas y de ofrecer al subprefecto gallinas, corderos o alguna jovencita de pechos todavía firmes cuando viene de visita al pueblo. En algunas regiones del país, la jefatura tradicional se transmite de padre a hijo o de tío a sobrino, sin embargo en otras se llega al poder por edad. En nuestro caso concreto, se elige al jefe sin más. Todo el mundo es libre de presentarse como candidato, no se requiere ningún requisito, salvo quizá ser originario del pueblo. No estaba escrito en ningún sitio, pero era difícil imaginar que alguien que no fuera del pueblo pretendiera dirigirlo.

Robert nos respondió que el pueblo se le quedaba pequeño, él era un intelectual y lo menos a lo que debía aspirar era a ser diputado, así que declinó nuestra oferta de presentarse como candidato. La gente estaba tan convencida de que Robert era nuestro jefe natural que no teníamos en mente a nadie más. Su negativa nos dejó de repente sin alternativas. Se llevó a cabo algo parecido a una convocatoria para la presentación de candidaturas. Y todos sabían que el jefe sería elegido por Robert.

Glosario

El eBook incluye un pequeño vocabulario para entender mejor la historia.

¿Te ha gustado?

¿Cómo comprar en 2709 books?

Nota sobre derechos de autor:
Este fragmento y la obra a la que pertenece están protegidos por derechos de autor. Puedes reproducir y hacer una comunicación pública del extracto siempre y cuando lo hagas sin fines comerciales, acredites al autor y al traductor, e incluyas un enlace a esta página web.

cubierta de Catapila, jefe del pueblo

Ficha técnica

ISBN: 978-84-946937-4-8

Formato: ePUB ¿cómo leer ePUB?

Tamaño: 201KB

Idiomas:
 del original: francés (Costa de Marfil)
 de esta edición: castellano

Publicado el 27.09.2019

PVP: 5,00

Del mismo autor

cubierta de Los Catapila, esos ingratos
cubierta de El millonario
cubierta de En nombre del partido
cubierta de La guerra de las religiones
cubierta de La gata de Maryse
cubierta de El entierro de mi tío
cubierta de Robert y los Catapila